Partido de ferias femenino: CB Infantes junior 29 – Veteranas 45.

Por Antonio Castellanos.

Como parte de un original festival baloncestístico, que organizó con éxito el Club Baloncesto Infantes, con la colaboración del área de Deportes y que incluyó un concurso de triples y un torneo de 3×3 con numerosísima participación, (ambas pruebas, certeramente comentadas en las redes sociales del club), se jugó este interesante partido entre el equipo de la nueva generación y una mezcolanza de gloriosas exjugadoras, reforzadas por un par de jóvenes elementos, que les vinieron de perlas.

Partido dominado por las de más edad, que dieron un auténtico repaso a unas desconocidas juniors, que no dieron la talla ni el nivel que se les recordaba en su tremendo final de la pasada campaña. Hay que decir en su descargo, que su impenitente anotadora Teresa, se lesionó a los 3 minutos del inicio, y los problemas para encestar de ahí en adelante fueron tremendos (cuyo culmen fue una jugada en las postrimerías del choque donde no fueron capaces de anotar en los ocho intentos bajo aro que tuvieron merced a varios rebotes ofensivos que sumaron- lo que a esas alturas, era, por cierto una novedad-). 

Vamos mejor con el análisis del equipo de las viejas (no tanto) glorias, que triunfaron apoteósicamente, con Almudena Ferrer, dando una exhibición ¡jugando de pívot!, hartándose a capturar rebotes y ayudando a mover el balón cuando lo requería la situación y anotando desde todas las posiciones, siempre con porcentajes altos. A destacar la aparición en este equipo de Paula, una chica oriunda muy joven, a la que recordábamos de su época de participación en los campus de verano que se organizaban y que dio un auténtico recital en la dirección, asistiendo sin parar ¡y sin mirar! a sus compañeras y robando balones en defensa a diestro y siniestro. Amada volvía a las canchas y eso, ya de por si, era una bomba informativa… la vamos a aprobar porque jugar de base, con los ritmos que tiene hoy día el deporte de competición ya es difícil y consiguió no perder apenas balones, aunque en sus entradas y tiros acababa desmadejada, cuando no en el suelo, porque encontrar la coordinación, cuesta mucho tras tanta inactividad.  Inma  dio una exhibición de movimientos de pies en sus acciones ofensivas, que no pudo prodigar más porque a veces llegaba a colocarse a la zona cuando la jugada llevaba varios segundos abortada, pero la clase ahí quedó expuesta: un sobresaliente para la Olajuwon infanteña. Nerea Dávila, que lleva todo este año ayudando a las veteranas, enchufada por su manager y progenitora Carmen, volvió a demostrar que su puntería va camino de batir récords en el baloncesto femenino local. No pierde ningún balón, rebaña todos los que quedan sueltos en los rebotes y si lanza, lo dicho: a las rivales solamente les queda rezar, porque sus porcentajes son buenísimos; gran futuro le espera y ya mismo la vemos entrenando con las juniors. Mariana Contreras y Aurora García, defendieron con mucha honra a su generación (1998) ayudando mucho en el bote de balón, en los rechaces y anotando ambas con mucha fluidez. Carmen Santos, dirigió con extrema solidez al equipo, sin perder balones y quizás solamente le faltó prodigarse más en los tiros a canasta exteriores,  porque sabemos que los genes de Nerea vienen de algún sitio… Notable actuación sin jugar demasiados minutos. Cerramos con María Mena, que estuvo todo el partido bregando sin parar, con mucho desgaste físico por su gran movilidad, y alternando acciones muy positivas, con buenos robos de balón, con otras menos buenas debido a  algunas pérdidas y descoordinaciones propias del tiempo que llevaba sin competir.

Las derrotadas, tuvieron como únicos baluartes ofensivos a una Gema que nos tiene maravillados por su progresión, con acciones en ataque siempre positivas, eligiendo bien cuándo hay que entrar y cuándo lanzar, ayudando mucho en el rebote y en la recuperación de balones. Lo malo es que su puntería no fue la esperada y se frustró en algunos momentos, la otra fue Alicia que si  bien anotó con asiduidad, también es cierto que  falló mucho y estamos a la espera de que los servicios médicos del club dictaminen la razón por la cual no sabe correr despacio, cuando en baloncesto esta ”marcha” es muy útil… sobre todo en los acabados de los contraataques, en los cuales se juramentó en este partido para no anotar en ninguno. Aprovechó su fuerza y su capacidad de desplazamientos relámpagos para coger rebotes (también mentales cuando fallaba) y robar balones, pero también sumó muchas pérdidas y a veces se deja llevar por la desesperación tras acciones poco provechosas… debe mejorar también eso, ¡mientras tanto está suspensa!. Lucía fue la otra jugadora que consiguió un aprobado, si bien con revisión de nota a la baja. Tiene que tirar más del equipo y sobre todo aportar su punto de calma a sus compañeras, liderando más dentro de la cancha: no vale con que tú estés tranquila, debes conseguir que las cabras se comporten como ovejas para que el rebaño no acabe, como sucedió en esta ocasión, destruido). La ausencia de Isabel, también tuvo mucho que ver, sin duda,  en este desbarajuste. Andrea no consiguió ajustar sus lanzamientos y cuando eso pasa, acaba perdiéndose en el partido y en este caso tampoco estuvo en defensa como en otras ocasiones. No le ponemos nota por respeto a su salud  cerebral. Irene estuvo también muy fallona en los lanzamientos y erró en sus decisiones ofensivas… cuando había que penetrar, lanzaba y viceversa.  Sobre sus pases de lado a lado, habría mucho que decir, pero simplemente los consideraremos polémicos y culpables de la mayoría de contraataques de las veteranas. Marta Valverde tiene que intentar entrar mucho más en juego, porque a veces parece que se esconde y el equipo necesita que sea más activa, tanto en ataque como en defensa. Nuria intenta volver a la competición, pero para jugar de base aún no le llega, eso sí, con buen criterio se dedicó a no perder balones, a cambio de no dotar de fluidez al ataque del equipo. Finalmente Inés, tiene fuerza, pero necesita recuperar algo de velocidad, ya que ejecuta los movimientos y fundamentos muy lentamente y ello le impide generar acciones positivas para el equipo.

Tras todo lo expuesto, digamos que el verano ha sido duro  para la dinámica de las juniors, que no dudamos que volverán a ser el equipo súper competitivo que hemos conocido y de las veteranas, confiamos en que sigan sumando efectivos y entrenando, pues nos encanta ver a jugadoras de nivel practicando este espectacular deporte.